Recorrido Norte por el Concejo

 

 

Comenzamos el recorrido en la villa de Tineo, donde merece la pena visitar el Palacio de los García, uno de los pocos ejemplos de arquitectura civil en estilo gótico que se conservan en Asturias y la Iglesia de San Pedro, con su espléndida portada, en cuyo lateral se halla ubicado el Museo de Arte Sacro.

En la misma zona se encuentra el barrio de Pico la Villa, en el cual abundan las muestras de arquitectura popular. Al final de la calle se encuentra el Paseo de los Frailes rodeado de árboles centenarios y desde donde se divisan unas estupendas vistas.

Desde aquí nos dirigimos por la carretera AS-359 hacia la Casa el Puerto, pasando por el Campo de San Roque, lugar emblemático para todos los tinetenses y parada obligatoria en el Camino a Santiago de Compostela. 

Una vez en el alto conviene hacer una pequeña parada y deleitarse con las espléndidas panorámicas de la Cordillera Cantábrica que desde aquí se divisan; si seguimos nuestro camino, a pocos metros nos encontramos un lugar perfecto para hacer un pequeño descanso o incluso hacer un pequeño recorrido caminando: el Área Recreativa de la Casa el Puerto, rodeada de pinares, brañas vaqueiras y los gigantescos molinos del Parque Eólico del Pico Gallo.

Desde aquí continuando por la TI-1 llegamos a Villatresmil en cuya iglesia, se conservan retablos con imaginería de los Palomino naturales de esta localidad. El siguiente pueblo es Bustoburniego, desde el cual se puede contemplar una bella panorámica del concejo de Tineo, con frondosos bosques de roble y castaño salpicados de numerosas praderías.

En unos pocos kilómetros llegamos a Calleras, en este lugar abundan las casas solariegas, y su iglesia nos sorprenderá con sus enormes dimensiones, ello se debe a que esta iglesia fue diseñada para albergar el retablo procedente de un monasterio de Belmonte de Miranda, merece la pena sin duda hacer una parada para contemplarlo. La siguiente cita es en el pequeño pueblo de Ese de Calleras, cuya ermita, la más antigua del concejo, data del siglo X. En épocas de lluvia resulta un bello espectáculo la confluencia de los ríos Naraval y Navelgas, que dan lugar al río Esva. Si seguimos el curso del río nos encontramos con otro bello espectáculo natural, las Hoces del río Esva

Continuamos nuestro camino y una vez atravesada la parroquia de Muñalén, donde se encuentra situado el Museo del Bosque, llegamos a Navelgas. Aquí con la ayuda de los monitores de la escuela de bateo podremos probar suerte e intentar localizar una pepita de oro en las limpias aguas del río del mismo nombre, o adentrarnos en la ruta del oro, visitar el Museo del Oro de Asturias (MOA) y contemplar los restos de las explotaciones auríferas de época romana. Otra opción es perderse por las calles y acercarse a Navelgas de Arriba, donde abundan los hórreos y paneras.

Al llegar a Navelgas tenemos dos alternativas a nuestro recorrido: continuar por la AS-219 en dirección a Luarca hasta el pueblo de Naraval donde se encuentra el Museo Vaqueiro, o bien seguir en dirección Villayón siguiendo el curso del río Navelgas hasta Rellanos disfrutando de los numerosos recursos etnográficos que encontramos a nuestro paso. Pero si lo que deseamos es continuar con nuestro recorrido deberemos coger la AS-219 en esta ocasión en dirección Tineo; a unos ocho kilómetros se encuentra Bárcena del Monasterio donde a pie de la carretera se halla el Monasterio de San Miguel de Bárcena, fundado en el año 937, del que en la actualidad solo se conserva la iglesia en la que cabe destacar unas interesantes pinturas descubiertas hace pocos años tras los retablos.

Muy cerca en Obona se encuentran los restos del Monasterio de Santa María la Real, de estilo cisterciense; cuenta la leyenda que fue fundado en el año 780 por Adelgaster, hijo del rey Silo, aunque lo más probable es que date del siglo XIII. Se encuentra situado en un hermoso paraje rodeado de praderías y pomaradas.

Siguiendo la misma carretera llegamos al Alto de Piedratecha desde donde podremos divisar de nuevo hermosas vistas de la villa de Tineo y de toda la Cordillera Cantábrica, y en apenas 4 kilómetros llegamos a Tineo.