Folclore y Gastronomía Vaqueira

FOLCLORE

Durante mucho tiempo se creyó que los Vaqueiros tenían folclore propio y característico, completamente opuesto al resto pero nada más lejos de la realidad.

Lo que sí es cierto es que los Vaqueiros conservaron algunos movimientos de baile y otras costumbre con más pureza, debido a sus condiciones de aislamiento y grupo social cerrado.

Emplean como instrumentos musicales para acompañar sus cantos y danzas el pandeiru, la payetsa (un original instrumento que consiste en una sartén de mango largo que se golpea rítmicamente con una llave grande), las castañuelas, los pitos (castañuelas más pequeñas) y los trótalos (castañuelas de mayor tamaño)

Los bailes son vivos y ágiles y después de siglos de desprecio e indiferencia, se han convertido en todo un espectáculos folclórico. Entre los bailes típicos vaqueiros destacan: El Cariao, La Araña, La Media Vuelta, Las Dancitas y La Patada.

 

GASTRONOMÍA

Supone uno de los aspectos menos estudiados y menos investigados dentro del mundo y la  cultura de los vaqueiros de alzada. La gastronomía no deja de ser a base de contundentes alimentos y de subsistencia en la cual se buscaba una aportación calórica muy importante para resistir el gran esfuerzo físico y las condiciones climáticas de la braña.

En este sentido la gastronomía vaqueira se puede resumir en:

  • El Gurupu: plato de la noche que se realizaba con todo lo que quedaba del pote del día anterior al cual se le añadía harina de maíz torrada y se calentaba con tocino en la payetsa (sartén). 
  • La Rapa: masa de harina de maíz y de trigo a la que se le añade cebolla, tocino, chorizo, jamón y se cubre con hojas de berza.
  • Las Pulientas: harina de maíz torrada con leche, suponía la base de la alimentación.
  • La Caramiecha: parte deshuesada del cerdo, suponía la principal aportación de grasa a modo de tocino.
  • El Chosco: embutido que se extrae de la cabecera de lomo del cero, era un embutido fácil de almacenar y de llevar.
  • Las Natas Vaqueiras: nata pura de la leche, era una importante aportación calórica.

 

Hay que recordar que el vaqueiro además de ser ganadero trashumante era arriero, en este sentido comerciaba con un gran número de productos que compraba y vendía en la Meseta y que intercambiaba en Asturias. Durante siglos los vaqueiros monopolizaron un floreciente comercio entorno a los productos agroalimentarios que compraban y vendían, siendo unos activos comerciantes.